El ocaso del duopolio: Por qué el reinado de Visa y Mastercard tiene fecha de caducidad
La desintermediación bancaria y el auge de los pagos A2A: Un cambio tectónico que amenaza con reducir los márgenes de los gigantes de las tarjetas y devolver el control (y un 20% de beneficios extra)
Durante décadas, invertir en Visa y Mastercard ha sido lo más parecido a poseer un puente de peaje en la autopista más transitada del mundo. No importa quién gane la carrera del comercio; ellos siempre cobran su parte. Han sido, sin duda, dos de los mejores modelos de negocio de la historia: ligeros en capital, con márgenes operativos envidiables y un efecto de red casi imposible de romper.
Sin embargo, el paisaje está cambiando. Lo que antes era un foso defensivo inexpugnable —la infraestructura física y tecnológica de procesamiento— se está volviendo vulnerable. La tesis es clara: la rentabilidad futura de estas empresas no podrá replicar su pasado glorioso. La razón no es la falta de innovación por su parte, sino un movimiento coordinado de sus mayores “clientes” y aliados: los bancos tradicionales.
Los bancos han comprendido que, en un mundo digital, regalar la intermediación a Visa y Mastercard es una ineficiencia que ya no pueden permitirse. Con la tecnología actual, el camino más corto entre dos puntos es una línea recta, y los bancos están invirtiendo miles de millones para que el dinero fluya directamente de cuenta a cuenta (Account-to-Account o A2A), eliminando al intermediario del plástico.
1. El incentivo de los 20 puntos: La motivación financiera de la banca



