¿El fin del SaaS o una nueva era de oro? La verdad tras la caída de las empresas de software
Por qué el pánico del mercado ante la IA es la mayor oportunidad de inversión (y de negocio) de la década para quienes saben distinguir el ruido de la realidad.
La narrativa en Wall Street y en los círculos tecnológicos es casi apocalíptica: “La Inteligencia Artificial hará que programar sea gratis. Si cualquiera puede crear software con un prompt, las empresas de software ya no tienen valor”. Esta premisa ha provocado correcciones severas en las valoraciones de muchas compañías del sector.
Sin embargo, como inversores inteligentes, debemos mirar más allá del titular sensacionalista. No estamos ante el fin del software, sino ante una purga necesaria. La IA no va a destruir el software; va a destruir el mal software y a potenciar a aquellas empresas que poseen verdaderos fosos defensivos.
1. La falacia de la “programación a coste cero”
El argumento principal de los bajistas (bears) es que herramientas como GitHub Copilot, Cursor o Devin permitirán que las empresas creen sus propias herramientas internas sin necesidad de pagar suscripciones a terceros.
¿Por qué este argumento es incompleto?
El código es solo el 10% del valor: Una empresa de software exitosa no vende líneas de código. Vende flujos de trabajo (workflows), cumplimiento normativo (compliance), seguridad, integraciones y, sobre todo, confianza.
El coste de mantenimiento: Crear un software con IA es sencillo; mantenerlo escalable, seguro y actualizado ante los cambios de sistema es extremadamente costoso para una empresa cuyo core business no es la tecnología.
La paradoja de la abundancia: Cuando la creación de software se abarata, el valor se desplaza de la producción a la curación y los datos propietarios.
2. El diagnóstico: ¿Por qué están cayendo algunas empresas?
La caída en las cotizaciones no es uniforme, y hay razones de peso para que el mercado castigue a ciertos modelos de negocio. Aquí es donde debemos separar el trigo de la paja.



