Cada vez que la bolsa cae dos jueves seguidos, me llega la misma pregunta: «¿esto es el principio de 2008?». Es razonable, pero casi siempre está mal planteada. Lo honesto no es responder sí o no, sino explicar qué está cayendo, por qué, y qué tendría que ocurrir para que esto dejara de ser una corrección. Vamos con los datos.
Lo que ha pasado: dos sacudidas en siete días
El viernes 16 de octubre, el S&P 500 cayó un 1,09 % y el Nasdaq un 2,14 %, cerrando su peor semana desde junio, con un descenso superior al 4 %. El VIX superó los 22 puntos por primera vez en cuatro meses.
Tras un rebote a comienzos de esta semana, llegó el jueves 22. El Nasdaq perdió un 2,6 % hasta los 26.008 puntos, su peor sesión desde junio, y el S&P 500 cedió un 1,21 % hasta rondar los 7.663. El detonante fue concreto: Meta cayó cerca de un 7 % tras presentar un flujo de caja libre negativo, mientras Tesla recortaba un 20 % su previsión de inversión anual. El viernes la presión continuaba y varios fondos de cobertura registraban su peor día desde la época del COVID.
Una cifra para poner todo en perspectiva: el máximo histórico del S&P 500 es de 7.818,93 puntos (6 de octubre). Al cierre del jueves estábamos un 2 % por debajo. Duele, pero un 2 % no es una crisis.



