¿Amortizar la hipoteca o invertir el dinero?
La decisión que separa a los ahorradores de los inversores inteligentes
Si tienes dinero disponible y una hipoteca, la pregunta esencial es: ¿mejor amortizar la hipoteca o invertir ese dinero en otra cosa? La respuesta no es un mantra universal; depende de dos ideas conectadas: el tipo de interés que pagas por la hipoteca y la rentabilidad esperada de la alternativa donde pongas los ahorros.
Conceptos básicos
Hipoteca: deuda para comprar vivienda. Pagas capital + intereses.
Amortizar: adelantar pagos para reducir capital pendiente.
Interés de la hipoteca: coste anual real que pagas por el capital que queda. En España el tipo medio de nuevas hipotecas ronda el 2,9% en 2025. Instituto Nacional de Estadística
Rentabilidad alternativa: lo que podrías ganar si inviertes ese dinero en otro sitio (cuenta remunerada, bonos, bolsa, inmuebles, etc.).
La relación entre estos conceptos es simple: si la rentabilidad esperada neta supera al interés de tu hipoteca, matemáticamente suele ser mejor invertir; si no, amortizar.
Dónde puedes obtener rentabilidad y qué esperar
Cuentas remuneradas y depósitos: hoy hay cuentas y promociones que pagan hasta alrededor del 2–3% TAE a corto plazo. Son bajas pero seguras y líquidas.
Renta variable (bolsa): a largo plazo puede ofrecer rentabilidades superiores, pero con volatilidad y sin garantías. El IBEX y mercados globales tienen historiales distintos; exigirá horizonte y tolerancia al riesgo.
Inmobiliario/alquiler: puede dar ingresos recurrentes, pero exige gestión, inversión inicial y riesgos de vacancia/mercado.
Bonos y fondos: menos volátiles que la bolsa, con rentabilidades intermedias.
No confundir “rentabilidad bruta” con “rentabilidad neta”: impuestos, comisiones y la inflación reducen el retorno real.
Cuándo sí conviene amortizar
Tu hipoteca tiene tipo alto (muchas hipotecas variables ligadas al euríbor suben) y no esperas obtener una rentabilidad segura superior.
Necesitas seguridad psicológica y valoras eliminar deuda. La tranquilidad tiene valor, aunque no sea “óptimo” matemáticamente.
No tienes un fondo de emergencia. Antes de amortizar, deja 3–6 meses de gastos líquidos.
Tienes ventajas fiscales locales por amortización (raro hoy en España, revisar normativa vigente).
Tu perfil es muy conservador y no quieres asumir riesgo.
Cómo amortizar de forma eficiente
Amortizar plazo suele ahorrar más intereses totales que amortizar cuota, aunque la cuota mensual no disminuya tanto, y es la elección óptima desde el punto de vista financiero en muchos casos.
Prioriza amortizaciones en los primeros años de la hipoteca: el ahorro en intereses es mayor cuanto antes reduzcas capital.
Consulta comisiones por amortización anticipada y ventanas temporales (alguna hipoteca penaliza hacerlo temprano).
Ejemplo sencillo
Imagina que tienes una hipoteca de 200.000€ al 3% anual. El Interés anual será 6.000€. Si metes esos 200.000€ en una cuenta segura al 3,5% ganarías 7.000€ al año. Matemáticamente es mejor invertir y mantener la hipoteca. Si la cuenta tuviese una rentabilidad del 2% (4.000€), es mejor amortizar (ahorras más que ganas). Ajusta siempre por impuestos y riesgo.
Conclusión y recomendación final
No hay una única respuesta universal. La decisión se sostiene en una comparación entendible: interés hipotecario vs rentabilidad alternativa, ajustada por riesgo, liquidez y tu perfil personal. Si buscas optimizar dinero y eres capaz de asumir riesgo o colocarlo en instrumentos seguros que superen el interés hipotecario, invertir suele ser mejor. Si priorizas seguridad, tienes tipo alto o no tienes ahorro líquido, amortizar tiene sentido. Antes de decidir, calcula con números reales.

